Dias de tremendo aprendizaje...
Estos dias han sido muy dificiles, dias de decisiones importantes, mucho dolor y tristeza, dias de muchas lagrimas derramadas...
He aprendido que no puedo exigir el AMOR, que es un sentimiento tan noble y tan hermoso que es imposible pedirle a alguien que sienta amor por otra persona.
Que aunque duela en lo mas profundo del corazon, debo aceptarlo, aunque mi mente tan diminuta no lo entienda, y duele mucho mas cuando se trata de una de mis hijitas.
He aprendido que no puedo dejar de hacer lo que Dios me enconmendo cuando me bajo del cielo a dos de sus angeles para que yo en mi humilde posicion de madre las proteja y vele por su bienestar siempre...
He aprendido que no debo mirar hacia los que me juzgan, solo mirar las caritas de mis dos hijas adoradas y llenarme de inmenso amor, porque es lo unico que llena mi alma destrozada...
He aprendido a llorar sola, para que mis nenas no se manchen de dolor, y refugiarme en mis pensamientos y en lo mas profundo de mi corazon y pedir luz en nuestras vidas...
He aprendido que debo ser yo misma a pesar de las criticas, a pesar del miedo a no ser aceptada, a pesar de las perdidas...
Pero cuando vuelven las dudas... miro la cara de Valentina, con sus ojos marrones que reflejan mi rostro, y su pelo negro brillante igual que el mio, con su rebeldia que la caracteriza igual que yo cuando era chica, mi pequeña amiga y compañera de viaje; y luego miro la carita de Avril mi pequeña alquimista, con sus ojos azul cielo, con ese pelo dorado como el sol y su sonrisa siempre en sus labios, y ahi en ese preciso momento las dudas se disipan en aire como que nunca hubieran existido...
Pido a Dios la luz de todo el universo para que nuestro destino sea el mejor para ellas, mis nenas.
Roxana
He aprendido que no puedo exigir el AMOR, que es un sentimiento tan noble y tan hermoso que es imposible pedirle a alguien que sienta amor por otra persona.
Que aunque duela en lo mas profundo del corazon, debo aceptarlo, aunque mi mente tan diminuta no lo entienda, y duele mucho mas cuando se trata de una de mis hijitas.
He aprendido que no puedo dejar de hacer lo que Dios me enconmendo cuando me bajo del cielo a dos de sus angeles para que yo en mi humilde posicion de madre las proteja y vele por su bienestar siempre...
He aprendido que no debo mirar hacia los que me juzgan, solo mirar las caritas de mis dos hijas adoradas y llenarme de inmenso amor, porque es lo unico que llena mi alma destrozada...
He aprendido a llorar sola, para que mis nenas no se manchen de dolor, y refugiarme en mis pensamientos y en lo mas profundo de mi corazon y pedir luz en nuestras vidas...
He aprendido que debo ser yo misma a pesar de las criticas, a pesar del miedo a no ser aceptada, a pesar de las perdidas...
Pero cuando vuelven las dudas... miro la cara de Valentina, con sus ojos marrones que reflejan mi rostro, y su pelo negro brillante igual que el mio, con su rebeldia que la caracteriza igual que yo cuando era chica, mi pequeña amiga y compañera de viaje; y luego miro la carita de Avril mi pequeña alquimista, con sus ojos azul cielo, con ese pelo dorado como el sol y su sonrisa siempre en sus labios, y ahi en ese preciso momento las dudas se disipan en aire como que nunca hubieran existido...
Pido a Dios la luz de todo el universo para que nuestro destino sea el mejor para ellas, mis nenas.
Roxana
